Ulcera Crónica

Es aquella solución de continuidad con pérdida de sustancia de cualquier superficie epitelial de organismo, con escasa o nula tendencia a la cicatrización espontánea y de larga duración ó con frecuencia recurrente.

Las heridas crónicas no siguen el patrón normal de reparación. La clave para que el tratamiento sea efectivo consiste en corregir la causa que originó la lesión y tratar el lecho de modo adecuado.

Actualmente se está en condiciones de intervenir en las diferentes etapas del proceso de cicatrización a través de la modificación del entorno de la herida. La reparación tisular consta de fases dinámicas que se pueden traslapar y que son:

1) Hemostasia
2) Inflamación
3) Proliferación
4) Remodelación

Todas estas acciones del proceso de regeneración tisular, tienen como objetivo el mantener un balance entre la producción de nuevo tejido y la degradación del mismo.