Psoriasis

psoriasis

 

Es una enfermedad inflamatoria (irritación e hinchazón) cutánea común caracterizada por episodios frecuentes de enrojecimiento, prurito y escamas gruesas, secas y plateadas en la piel.

Esta enfermedad puede aparecer en forma repentina o gradual y afectar a las personas en cualquier edad, aunque comúnmente comienza entre los 15 y 35 años.

Estudios respecto al uso de la Oxigenación Hiperbárica para el tratamiento de la psoriasis han demostrado que un porcentaje elevado de los pacientes experimentan una recuperación muy notoria al cabo de 10 sesiones. Los cambios que se perciben son: mejora el color de la piel, reducción del edema en la placa psoriática, restauración del esquema de la piel y una reducción de las placas eritematoescamosas.

Lesiones psoriásicas Placas de psoriasis en el codo. Lesiones cutáneas.

La lesión elemental es una pápula o placa eritematosa, de tamaño diverso y tono rojo oscuro, bordes delimitados y habitualmente cubierta de escamas.

El raspado de las lesiones permite observar tres signos característicos:

  • Signo de la «mancha de cera» o de la «bujía»: al rascar la lesión se desprenden multitud de escamas similares a las que se desprenderían de una vela.
  • Fenómeno de la membrana epidérmica o membrana de Duncan-Dulckley: tras desprenderse las escamas, aparece una película transparente que recibe este nombre.
  • Signo del rocío sangrante o signo de Auspitz: al desprender la membrana de Duncan-Dulckley, aparecen petequias a consecuencia del daño vascular de las papilas dérmicas, por el desprendimiento de la epidermis que las recubre.
  • Este signo no aparece en la psoriasis invertida, ni en la pustulosa.


Además, podemos encontrar:

  • Halo de Woronoff: halo hipocrómico en torno a la placa, ligado al inicio de la regresión de la lesión.

Es menos frecuente. 2.Fenómeno de Koebner, en aproximadamente el 20% de los pacientes.

Las lesiones de las mucosas son muy infrecuentes, y en general se circunscriben a labios y pene. Por norma, no existe descamación.

Lesiones de las uñas. Entre un 20 y un 40% de los enfermos presentan alteraciones de las uñas. Es más frecuente que ocurra en las manos que en los pies, y también en pacientes con afección articular. Aunque no es lo habitual, la afección de la uña puede ser el único problema del paciente con psoriasis. Pueden presentarse tres alteraciones:

  • Piqueteado de la lámina: aparecen unos hoyuelos o depresiones en la lámina ungueal (en inglés, pitting), por afección de la matriz ungueal.
  • Decoloración de la uña «en mancha de aceite»: aparecen unas manchas amarillentas desde el inicio de la uña que se van extendiendo. Se producen por alteración del hiponiquio.
  • Onicodistrofia: aparece onicolisis (destrucción de la uña) e hiperqueratosis subungueal, que dan a la uña un aspecto descrito como «en médula de saúco». Artropatía psoriásica. Artículo principal: Artritis psoriásica Esta alteración, que debe tratarse multidisciplinarmente por el dermatólogo y el reumatólogo es un tipo de psoriasis más invalidante que la psoriasis estrictamente cutánea. Comienza frecuentemente entre los 35 y los 45 años, generalmente en pacientes previamente diagnosticados de psoriasis. Por término medio, un 7% de los pacientes con psoriasis sufren de las articulaciones.

Entre los patrones de afectación articular en la psoriasis están:

  • Forma oligoarticular asimétrica: afecta sobre todo a articulaciones intefalángicas proximales y distales (dedos).
  • Forma similar a la artritis reumatoide seronegativa: con un pronóstico más benigno y remisiones más duraderas.
  • Forma mutilante: muy grave e infrecuente.
  • Forma interfalángica distal: casi patognomónica (exclusiva) de la psoriasis, pero muy infrecuente.
  • Forma periférica, asociada o no a sacroileitis anquilosante.
  • Sacroileitis o espondilitis anquilosante: asociada o no a artropatía periférica.